
Y claro, la vida no es como uno siempre la imagina, ni como la muestran las películas de Disney. La vida es difícil, sin embargo no por eso es amarga, ni tortuosa. Soy feliz, sí lo puedo gritar a los cuatro vientos, mi vida es maravillosa y estoy agradecida por los momentos y oportunidades que se me han dado, esto no quita que no tenga problemas, pero mi visión es algo particular.
Ahora tengo sueño y no recuerdo muy bien porqué me dirigí al blog, sé que algo debía escribir, pero me fui por las ramas. Ah! muy bien muchacha, lo he recordado.
El otro día iba saliendo del trabajo cuando recibí la llamada de un personaje que denominaré con la letra "x", por qué "x"? porque es demasiado irrelevante en mi vida. Por esas cosas del destino estabamos relativamente cerca, así que decidimos juntarnos. Mientras caminabamos y conversabamos, lo único que se repetía en mi mente, cual pájaro cu-cú era "Dios este hombre que tiene el ego alto". Se autodenominaba como algo espectacular, digno de perdonar cualquier traición sólo por el hecho de ser él. Cuento corto me aburrí y me fui.
¿Qué tendrá esa gente en la cabeza? Aquellos que se sienten "superiores" siendo que son tan comunes que pasan por quiltros.
Já ha sido la genial reflexión de hoy.

